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Eclat Minute de Clarins

 

El pincel corrector de Clarins, Eclat Minute, es una buena solución para acabar con los signos externos del cansancio en el rostro e iluminar las zonas oscuras de la cara con unos toques estratégicos. Con solo girar el dosificador, se consigue la cantidad de producto necesaria sin tener que utilizar las manos.

 

Este producto, además de ser muy bonito por fuera –con su envase rojo metalizado-, es muy práctico para llevar en el bolso y utilizarlo en el momento en el que se necesite dar un retoque. Su doble función lo hace aún más atractivo. Borra las imperfecciones del rostro típicas del cansancio con sólo aplicar el producto por las zonas más susceptibles: ojeras, labio superior, pliegues a los lados de la nariz. Además aporta esa típica luz de la cara que desaparece rápidamente con la fatiga y el estrés. Para conseguir el efecto que llaman “flash de luz”, hay que prestar atención a cinco puntos: centro de la frente, párpados superiores, parte alta de los pómulos, barbilla y arco subciliar. No obstante, resulta más efectivo y evidente el efecto anticansancio, por su poder cubriente de zonas oscuras.

La comodidad de uso es uno de los puntos más positivos que tiene el producto. Te evita tener que mancharte las manos con el fluido y, gracias a su dosificador, te aseguras la cantidad precisa, lo que es de agradecer para aprovecharlo al máximo. Su textura es suave y cremosa lo que facilita su penetración. Llama la atención también que no reseca como ocurre con otros correctores ni marca las arrugas o líneas de expresión.

Vale la plena probar el truco que se recomienda en las instrucciones: si no se tiene mucho tiempo para maquillarse los ojos, una buena opción es aplicar una pincelada de Eclat Minute sobre todo el párpado móvil y el arco subciliar. El resultado es muy bueno.

 

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