Para
tener el cabello coloreado es necesaria una transformación que implica
la oxidación y la modificación de su estructura. Los principales
inconvenientes que sufre el pelo teñido son que se vuelve más frágil,
áspero y quebradizo. Por estos motivos es imprescindible dedicarle un
cuidado específico y regular si decides cambiar su color natural,
principalmente si te decantas por un tinte que contenga amoniaco y
agentes oxidantes.
Teñirse
el pelo responde a múltiples causas como esconder las canas o cambiar
el tono total o parcial del cabello de manera duradera o efímera.
Dependiendo del tipo de necesidades que se tengan existen tres tipos
distintos de coloración:
La
coloración permanente es la más utilizada. Permite aportar
reflejos, oscurecer o aclarar los cabellos varios tonos o, si se
desea, cambiar radicalmente el color natural del pelo. Este tipo de
coloración implica la oxidación de la melamina, por lo que los
cabellos se deshidratan, se resecan y se quiebran si no se cuidan de
forma regular.
La
coloración semi-permanente es una coloración tono sobre tono. No
cubre totalmente los cabellos y únicamente da nuevos brillos y
reaviva el color natural. Su principal ventaja es que no contiene
amoniaco, por lo que sus efectos nocivos son menos potentes.
La
coloración fugaz es la menos agresiva para el pelo. Sin oxidantes
ni amoniaco, este tipo de tintes aportan al los cabellos reflejos
temporales que se eliminan después del primer lavado.
La
coloración del cabello, ya sea de cualquiera de los tres tipos, implica
la modificación de las propiedades de la fibra capilar: la queratina es
más frágil e insuficiente, el pelo se vuelve menos sólido, más seco
y áspero, es más difícil de desenredar y crece su porosidad y con
ella su capacidad de retención de agua. Por tanto, después de una
coloración es necesario un tratamiento específico para reparar la
queratina estropeada, hidratar y nutrir los cabellos, aportarles
suavidad y protegerles de las agresiones externas. Estos son algunos de
ellos.
Máximo
cuidado
Los
Laboratorios Klorane
proponen una gama para cabellos coloreados al
extracto de Granada compuesta de tres productos: un champú y dos
cuidados para después del lavado. El Champú Sublimador al
extracto de Granada fija el color y está enriquecido con activos
nutrientes, reparadores y protectores. El Tratamiento Bifase
Sublimador al extracto de Granada es un cuidado para después del
champú que no precisa aclarado. Además de prolongar el color, le
preserva de los rayos del sol. Y el Bálsamo Enriquecido Reparador al
extracto de Granada repara y reestructura el pelo
a la vez que lo desenreda.
La
nueva línea específica de cabellos teñidos
de Farmatint prolonga la coloración y el
brillo del cabello. La gama está compuesta por cuatro productos. Dos Champús
Cabellos Teñidos compuestos con una base reparadora, nutritiva y
revitalizante, uno para tonos oscuros y el otro para
claros. En función del color del cabello se les ha incorporado dos
niveles distintos de protección a través de diferentes Phytopigmentos
Antioxidantes. Un Bálsamo Cabellos Teñidos que mantiene y
prolonga el brillo y la textura del pelo gracias a su fórmula
enriquecida con Phytocomplex. Y una Mascarilla Reparadora Cabellos
Teñidos que mejora la fijación del color y renueva la luminosidad,
con un alto contenido de alfa-hidrixiácidos vegetales.
La
Série Expert de L’Oréal Professionnel presenta
dos productos para cabellos coloreados: Color Starter y Color Changer.
El primero es un tratamiento pre-coloración que protege y refuerza la
fibra capilar y prolonga la duración del color, compuesto por Ioneno GTM.
Por su parte, Color Changer es un producto a base de Ceramida Bio-Mimetic
y pigmentos hiper-cromáticos Hi.ChromaTM que se
encuentra en tres tonos: cobrizo, rojo y caoba. Se aplica entre dos
coloraciones para reavivar los reflejos y reconstruir y fortalecer la
cutícula.