Encontrarás dragones

Un apunte

La película

Roland Joffé

San Josemaría

El Título

El Opus Dei

Valores que encarna

Santos y pecadores

Trabajar con Joffé

La Guerra Civil

Escenarios

El reparto

 

 

 

El Director: Roland Joffé

“¿Supone Encontrarás Dragones una vuelta a mis raíces? –se pregunta Joffé. - No estoy seguro; pero es cierto que la vida va tendiendo una serie de lazos, y que al encontrarme con la figura de Josemaría hay un tema que me he vuelto a plantear.

Los cosmólogos y los físicos, los que se dedican a estudiar la estructura de las cosas, comienzan a darse cuenta de que hay modelos y formas en el universo del que formamos parte. El modelo superior a todos está hecho de amor, del mismo modo que lo más aterrador que existe es fruto siempre de la ausencia de amor.

Cuando el amor se va, deja un vacío que provoca miedo, odio y desesperación. He vivido lo suficiente para comprobarlo por mí mismo, y para darme cuenta de que el amor es el sentimiento que nos da fuerzas para vivir.

He contado una historia que gira sobre la capacidad de comunicar el amor a los demás, mostrando las consecuencias de la ausencia de ese amor en nuestras vidas.

La película pone de manifiesto que es posible perdonar, y que hay una serie de actos, aparentemente sin sentido, que son capaces de generar por nuestra parte unas respuestas que nos conducen a la curación. La inagotable posibilidad del perdón nos abre una puerta a la esperanza. Pero el precio que tenemos que pagar es alto: necesitamos esfuerzo, disciplina, voluntad y la firme decisión de no dejarnos llevar por el estado de ánimo de los que nos rodean.

Cuando un productor le propuso al británico Roland Joffé, nominado al Oscar como mejor director, la posibilidad de escribir un guión y dirigir una película en la que apareciera el personaje de Josemaría Escrivá, su reacción inicial fue decirle:

- “muchas gracias, pero no”.

Sin embargo, cuando estaba redactando la carta para rechazar el proyecto, reparó en un DVD que formaba parte del material sobre el fundador del Opus Dei que le había entregado. El DVD contenía un vídeo de uno de los muchos encuentros que Josemaría acostumbraba a tener con grupos de personas de diversas partes del mundo. En un encuentro celebrado en Chile, una chica le dijo:

- Padre, yo soy judía, pero creo en la religión católica, y mi más ferviente deseo es convertirme al catolicismo; pero soy menor de edad y mis padres no me lo permiten…

Josemaría le respondió que debía respetar la voluntad de sus padres y no convertirse sin su consentimiento, y quererles como la mejor hija del mundo.

Joffé recuerda: “vi aquel momento del video y pensé: ‘Qué momento más inesperado y maravilloso, sobre todo viniendo de una organización de la cual todo el mundo esperaría que dijera lo contrario’. Apagué el DVD, dejé de escribir la carta y me puse mi gorra de guionista. Escribí una escena en la que Josemaría se encuentra junto a un hombre moribundo, al que ya conocía de antes, que le cuenta que es judío y que está pensando en convertirse. Escribí toda la escena de un tirón, mientras pensaba: ‘verdaderamente, me gustaría ver esto en un film. Pero no lo veré nunca si no hago esta película’”.

Y en vez de continuar con la carta que estaba escribiendo, escribió otra en la que mostraba su interés en el proyecto, con la condición de que gozara en todo momento de plena libertad creativa y que no se le exigiera seguir unas líneas de actuación preconcebidas. “Lo haré lo mejor que pueda”, escribió, “pero tengo que seguir mi propia verdad. Si se respeta mi libertad, estaría encantado de trabajar en este proyecto”.

Poco después, al investigar sobre la vida de Josemaría y descubrir cómo se dieron los primeros pasos del Opus Dei a comienzos de los años treinta y en medio de las vicisitudes de la Guerra civil, Joffé empezó a apasionarse cada vez más con esta historia, un drama épico en el que intervienen numerosos personajes.

La financiación de la película constituyó todo un desafío. Cuando el abogado y financiero español Ignacio Gómez-Sancha recibió una llamada de una amiga profesional del mundo de la televisión, proponiendo conocer a Joffé, quien estaba en Madrid intentando conseguir financiación para una película sobre el fundador del Opus Dei, se interesó vivamente por el proyecto. Gómez-Sancha, miembro del Opus Dei, es un gran fan de las películas de Joffé, en especial de La Misión y de Los gritos del silencio. Concertaron una entrevista y al terminar, sellaron el acuerdo.

“Roland es una especie de humanista del Renacimiento, es muy honesto y coherente”, dice Gómez-Sancha, para quien Joffé es el director adecuado para dirigir esta película. “Siempre he pensado –comenta, que la persona idónea para contar la historia de un personaje de izquierdas debe ser alguien neutral o de derechas, porque si lo hiciera una persona de la misma orientación ideológica acabaría contando la historia de forma sesgada o, al menos, desde un punto de vista unilateral. Por lo tanto, pienso que es fantástico que Roland, un hombre agnóstico, casado tres veces y activista socialista en su juventud, sea el guionista, director y productor de una película sobre un santo de la Iglesia Católica. Esto rezuma legitimidad intelectual”.