Encontrarás dragones

Un apunte

La película

Roland Joffé

San Josemaría

El Título

El Opus Dei

Valores que encarna

Santos y pecadores

Trabajar con Joffé

La Guerra Civil

Escenarios

El reparto

 

 

 

El Título: Encontrarás dragones

El título de la película tiene su origen en la expresión que usaban los cartógrafos medievales “Hic sunt dragones” – para designar los posibles peligros que podían darse en aquellos lugares de los mapas que estaban aún sin descubrir.

“Este título me parecía muy apropiado para esta película –cuenta Joffé, porque cuando empecé a trabajar en este proyecto me di cuenta de que me estaba metiendo en un territorio desconocido, rozando lo sagrado y adentrándome en el pasado de otro país”.

La expresión “Encontrarás dragones” es además una poderosa metáfora de un tema central en la película, que trata sobre el modo de afrontar los desafíos de esta vida; y el camino para superar el rencor y el odio, de modo que la justicia se imponga al deseo personal de revancha.

Esos “dragones interiores”, son, en definitiva, todo aquello que nos hace sufrir: la muerte, el rencor, la envidia, la traición, la violencia, el dolor… Todos estos dragones nos plantean desafíos, y nos invitan –nos tientan– a responder de un determinado modo. “Y lo que importa”, como dice el personaje de Abileyza (la señora que trabaja en casa de la familia Escrivá, interpretada por Geraldine Chapline), “es cómo nos enfrentamos a ellos”.

Lo que determina nuestra futuro, nuestras vidas –señala Joffé, es como cada uno de nosotros hace frente a esos dragones en su propia vida, y como responde a los retos con los que cada uno se enfrenta.

“A veces actuamos de un modo contradictorio –continúa diciendo Gómez-Sancha en este mismo sentido- porque queremos ser buenos, pero en muchas ocasiones no lo somos. El título Encontrarás Dragones hace referencia a esa parte de nosotros mismos que no entendemos o no acabamos de aceptar. Todos nos enfrentamos con el reto y la necesidad de luchar en contra de nuestros propios dragones interiores, haciendo frente a esas dificultades de la vida que unas veces provienen de nosotros mismos, de dentro; y otras veces proceden de los demás, de fuera. Es una cuestión fascinante y muy actual. No es algo que afecte exclusivamente a los católicos o a los cristianos; es una cuestión que atañe a todo ser humano, por el simple hecho de serlo”.

El Opus Dei

Joffé es perfectamente consciente de las controversias que suscitará Encontrarás

dragones, sin perder de vista todo lo relativo al Opus Dei, una institución de la

Iglesia que muchos conocen únicamente por su descripción en el Código Da Vinci.

Nos encontramos, por lo tanto, ante una temática muy alejada de los esquemas

habituales de Hollywood.

Un periódico londinense afirmó que Joffé se había “vuelto loco” al embarcarse en

un proyecto de este tipo. Sin embargo, para Joffé este tipo de actitudes dicen

mucho más del estado actual de la industria del entretenimiento que de sí mismo.

Y se pregunta: “¿porqué para algunos el hecho de trabajar en un proyecto en que se

aborda la cuestión de Dios parece de entrada un síntoma de locura?”

“El hecho es que la creación en sí misma plantea un enorme interrogante y ese

interrogante contiene una belleza inmensa. Si estar interesado en indagar y sentir

esa belleza es un signo de la locura, entonces la cordura consistiría en algo vacío y

no estoy seguro que yo estuviera dispuesto a aceptarla”.

“Sin embargo, gran parte de Hollywood parece operar bajo esas premisas ‐

continúa Joffé‐. A algunos les cuesta mucho comprender que algo pueda ser

entretenido y espiritual a la vez. Me desconcierta profundamente que tengamos

que enfrentarnos a ese dilema, que considero fruto de una idea reduccionista de lo

que significa ser persona. Y en consecuencia, prefieren hacer películas en las que

las personas se convierten en simples máquinas de matar, en objetos sexuales o

tipos de comedias intrascendentes. Esto me parece que es algo bastante triste para

los creativos, que somos personas que nos preguntarnos constantemente quienes

somos, para qué vivimos y por qué”.

De hecho, la temática de la película es, en algunos aspectos, muy propia de Joffé, ya

que habla de conflicto y redención, de sacrificio y de idealismo. “Son temas que se

encuentran en muchas en mis películas, en la que los personajes se plantean unas

cuestiones profundamente humanas: ¿Qué sentido tiene mi vida? ¿Qué significado

quiero darle a todo lo que hago? En el último momento, antes de morir, ¿qué me

hubiera gustado haber hecho en esta tierra? ¿Qué tipo de cosas hacen que mi

existencia merezca la pena ser vivida?”.

Por otra parte, no estamos ante una “película del Opus Dei”, aunque dos de sus

productores –Ignacio Gomez‐Sancha e Ignacio Núñez‐ sean miembros de la

Prelatura y Joffé –director, guionista y productor del film‐ haya pedido el

asesoramiento de un sacerdote de esa institución para algunas cuestiones

históricas, al igual que hizo en La Misión con un sacerdote jesuita, Daniel Berrigan;

porque, como ha declarado el propio Joffé, “Ignacio Gómez‐Sancha, productor líder

de este proyecto, me ha otorgado una plena y absoluta libertad creativa”. En una

entrevista reciente, Joffé pone como ejemplo una conversación que mantuvo con

Gómez‐Sancha sobre la escena de la película en la que una mujer besa a Escrivá en

el Parque del Retiro de Madrid. “Ignacio me dijo que le gustaba mucho, pero que

me lo pensara bien porque sería polémica. Yo le dije que si cortaba la escena ya no

me sentiría cómodo, y él me contestó que lo primero es que fuera un “Roland Joffé

Film” al 100%, así que la escena está en la película”.

“Por otra parte –dice Joffé‐ es un mito, nacido de la ignorancia, pensar que el Opus

Dei es una poderosa organización monolítica, con unos determinados intereses

políticos y una estrategia concreta de actuación en la sociedad civil. Por lo que

conozco del Opus Dei, y lo conozco bastante, sigue fiel al pensamiento de

Josemaría, en el que la libertad y la responsabilidad de cada persona son dos

realidades extremadamente importantes. Hay personas del Opus Dei con muy

diversas tendencias políticas: unos son liberales, otros son conservadores, y otros

son claramente de izquierdas. El Opus Dei es una institución de la Iglesia Católica

que trata de ayudar a las personas en su relación con Dios. Cree en las mismas

doctrinas que la Iglesia y en cuanto organización no tiene unos puntos de vista

propios, ni tampoco intenta que sus miembros los tengan, salvo las enseñanzas de

la Iglesia”.

Paradójicamente, algunas visiones falsas y engañosas, como las del El Código da

Vinci, han permitido al Opus Dei mostrar su propia realidad ante los medios de

comunicación que aún daban crédito a determinados mitos. Los que han fabricado

maliciosamente ese producto –señala Joffé, refiriéndose a la película sobre el

Código‐ no tenían demasiado interés en conocer ni en mostrar la realidad del Opus

Dei. Y añade que muy posiblemente, en cualquier otra película en la que apareciera

el Opus Dei hubiera aparecido la figura de un comunista o de un terrorista árabe.

“Pero en mi interior algo me dice que esos modos de actuar son profundamente

indignos”.

¿UNA PELÍCULA RELIGIOSA?

Para Joffé, en el núcleo de Encontrarás dragones se encuentran una serie de

cuestiones que forman parte del mensaje central del pensamiento cristiano y de

otras religiones, como la necesidad del perdón y la reconciliación.

Pero van más allá, porque son temas que nos afectan a todos, y trascienden, por

tanto, lo específicamente religioso. “Me encantaría que varios miembros de una

familia fueran a ver la película y que uno de ellos encontrara la mano del otro en la

butaca contigua y la apretara”, dice Joffé. El director espera que Encontrarás

Dragones genere muchas reacciones de este tipo: ¡“te quiero y me gusta que estés

aquí. Te quiero mucho, a pesar de que ayer estuvimos peleándonos”.

“Me gustaría que los padres y madres salieran del cine –declaraba Joffé‐ abrazados

a sus hijos y diciendo: `No sé por dónde te llevará la vida, pero estaremos siempre

a tu lado. Y por encima de todo, ¡qué afortunados somos por poder recorrer juntos

el camino de la vida!´. Para mí, la película va precisamente de esto”.

Encontrarás dragones no es una “película católica” en el sentido de que no

presenta la posición específica de la Iglesia, ni muestra a la Iglesia como una

organización monolítica. “La Iglesia está representada a través de los individuos”,

dice Joffé. “Sólo se muestran posiciones individuales. Sin embargo, también me

gustaría que la gente entendiera que la Iglesia en España se encontraba en una

situación muy difícil, a causa de la quema de templos y de la matanza de sacerdotes

y monjas. Los miembros de la Jerarquía católica respondieron de muy distintas

maneras ante esa situación y creo que es muy importante que eso se entienda”.

“Sería una gran falsedad –prosigue Joffé‐ que alguno sostuviera que la Iglesia no

tuvo nada que ver con Franco o con la Derecha; pero sería igualmente falso afirmar

que toda la Iglesia estaba comprometida con la Derecha y con Franco, porque unos

miembros de la Iglesia lo estaban y otros no. Muchos católicos vascos y catalanes

se opusieron a Franco y lucharon a favor de los nacionalismos locales.

Y por lo que se refiere al Opus Dei, con el paso de los años hubo algunos miembros

que formaron parte del gobierno de Franco, al mismo tiempo que otros que

opusieron frontalmente a él”.

Y añade: “Todas las religiones entienden que el ser humano, en sus relaciones con

los demás, pone en juego cierto componente divino –que afecta a todos los que le

rodean‐. En esa interconexión está la base del amor; y tanto lo que hacemos como

lo que dejamos de hacer repercute en quienes están a nuestro alrededor”.

En esta película se busca realzar el sentido de esa otra realidad que se esconde

detrás de nuestras acciones cotidianas. “Creo que la labor del artista ‐dijo Eugenio

Zanetti, ganador de un Óscar al mejor diseñador de arte‐ es mostrar a su público

que en medio del caos sigue existiendo cierto equilibrio. Ese ha sido siempre el

trabajo de todo artista. Y, en este sentido, la película quiere remarcar que detrás de

todo ese horror y de ese caos se puede alcanzar ese equilibrio y que existe una

forma de conseguirlo.

“La película –añade Joffé‐ trata también sobre algo muy importante que algunos

llamarán `ecumenismo´, y que hace referencia al hecho de que todos los seres

humanos somos iguales delante Dios, por decirlo de algún modo. Pero aunque

prefieras denominar ese hecho de otra manera, la realidad sigue siendo la misma:

somos todos iguales. Esta película se dirige a todo tipo de personas, porque toda

persona es valiosa, toda persona cuenta y toda persona, tal y como diría Josemaría,

puede llegar a ser santa. Llegados a este punto, debemos plantearnos qué somos y

qué podemos llegar a ser en función de las elecciones que vamos haciendo en esta

vida; unas elecciones que en ocasiones están cargadas de dramatismo, como

sucede en la película, de tal forma que la audiencia se siente partícipe de cada una

de esas elecciones.”

SANTOS Y PECADORES

La actriz, Olga Kurylenko no olvidará fácilmente su primer encuentro con el

director Roland Joffé, que la contrató prácticamente a ciegas para interpretar a

Ildiko, una joven hermosa e idealista, que viaja desde su tierra natal, Hungría, hasta

la España en guerra para luchar en el bando de los republicanos.

Kurylenko leyó el guión de Encontrarás Dragones durante las vacaciones,

después de un 2008 lleno de trabajo: en ese año grabó Quantum of Solace y Kirot.

“Tuve que leer –recuerda‐ unos diez guiones para el año siguiente y éste fue el

único que me gustó. En la mayoría de los papeles que he interpretado he sido la

protagonista. Este es un papel más pequeño, pero ha sido el personaje más

fascinante con el que me he encontrado en toda mi carrera”.

Meses más tarde, cuando estaba en Los Ángeles, Kurylenko estuvo hablando con

Joffé por teléfono, que se encontraba en aquellos momentos en Argentina

comenzando a grabar Encontrarás Dragones. Joffé le ofreció el papel sin pedirle

que lo leyera hasta que no se vieran en persona. Pero lo que realmente le

sorprendió a Kurylenko fue la forma en la que el director comenzó a describirle

una de las escenas de la película por teléfono. Llegó un momento en el que se le

saltaron las lágrimas. “Me lo describió todo tan bien –contaba Olga Kurylenko‐ que

estaba “viendo” perfectamente la película. Fue tan preciso en cada uno de los

detalles, que lo vi todo, y el personaje me llegó tan a lo hondo, que no me pude

contener y comencé a llorar. Roland me oyó sollozar, por supuesto, y le dije:

“Perdóname, pero hoy debo estar extremadamente sensible”. “No te preocupes,

está bien”, me dijo. Y al colgar el teléfono, pensé: “¿Qué pasará cuando esté frente a

este hombre durante el rodaje y me dirija, si sólo por hablar con él por teléfono sus

palabras me han llegado de esta manera al corazón?”

A Kurylenko el personaje de Ildiko, una brigadista de diecinueve años, le recuerda

al de Camille en Quantum of Solace, ya que se trata de dos mujeres liberales e

independientes. Pero Ildiko –precisa‐ no es una luchadora profesional. “Es solo una

chica sencilla e idealista que se enamora de otro idealista (Oriol). En la Guerra Civil

española, la gente tomaba cualquier cosa que tuviera entre las manos y se ponía a

luchar. Esto se comprueba en su comportamiento durante su primera batalla,

cuando escucha por primera vez los silbidos de las balas en sus oídos, pasando por

encima de su cabeza y ve las explosiones delante de ella. No sabe lo que es la

guerra hasta que no pisa el campo de batalla, y creo que eso le supone un gran

shock”.

Kurylenko dice que se metió tan profundamente en su papel que, por segunda vez

en su carrera de actriz, cuando terminaban los disparos y las horas de rodaje le

resultaba muy difícil separarse de su papel. “Me seguía sintiendo dentro de mi

personaje, y como no podía deshacerme de él, se quedó conmigo. Es un poco

extraño, un poco esquizofrénico. Yo quería olvidarme de Ildiko, pero cuando se iba

pensaba: “No quiero que se vaya. Quiero seguir siendo Ildiko”.

El personaje de Kurylenko es uno de los muchos personajes ficticios creados por

Joffé alrededor del personaje central de Josemaría Escrivá, cuyos hechos

biográficos son el centro de Encontrarás Dragones.

Para el papel de Escrivá se eligió al londinense Charlie Cox, conocido por su

interpretación de Tristan Thorn en Stardust de Matthew Vaughn o en Casanova

junto a Heath Ledger y Sienna Miller. Joffé señala que ha dibujado la personalidad

de Escrivá como un hombre realmente bueno y lleno de humildad.

“En este sentido, pienso que él se sorprendería de que le consideráramos un

santo”, dice Joffé . “Pienso que habría dicho: soy un pecador”.

“Un santo –prosigue diciendo el director‐ es un hombre que durante un tiempo

concreto empuja una puerta abierta para que la luz brille a través de ella, y nos

invita a cruzar el umbral. Porque sólo cuando atraviesas esa puerta comienzas a

experimentar algo extraordinario en tu vida, algo que toda persona debe buscar

dentro de su propio itinerario espiritual”.

A Kurylenko le impresionó la forma con la que Joffé retrata en el guión la

humanidad de Escrivá. “Más que un sacerdote –comentaba la actriz‐ me parecía el

chico de la puerta de al lado; pero un chico que sabe de qué va el mundo, y que

sabe cómo hacerlo mejor, como unir a la gente, y para el que lo más importante es

amar a la persona que tiene a su lado y perdonar. Escrivá no era un sacerdote al

que sólo le interesaba atraer gente para su Iglesia; fue fundamentalmente un

hombre que entregaba su amor a manos llenas a los demás y sin pedir nada a

cambio. Amaba a la gente y la ayudaba.”

En la película, Escrivá se ve envuelto en una trama con otros dos personajes

ficticios: Manolo Torres y su hijo Roberto, del que está distanciado desde hace

años. Para el personaje de Manolo, se recurrió al actor Wes Bentley, conocido por

sus memorables actuaciones en películas que han ganado diversos premios de la

Academia, como American Beauty, El perdón de Michael Winterbottom y Las cuatro

plumas.

El carácter de Manolo es radicalmente opuesto al de Josemaría. Mientras que éste

opta por el camino del amor, Manolo aspira al poder y entiende la existencia como

una guerra con los demás; “una guerra que tengo la intención de ganar”, como le

dice a Josemaría.

Al describir su personaje, explicaba Bentley: “Manolo es muy humano. En esa

época de la historia de España era muy fácil cometer errores y Manolo cometió

muchos. Es complicado explicar cómo se redime. ¿Esa redención consiste

simplemente en decir que Manolo puede ser perdonado por que comete errores

como todo el mundo? En este sentido pienso que todos podemos identificarnos con

él”.

Josemaría y Manolo toman dos caminos diferentes. “El entorno –comenta Joffé‐ es

el mismo, la guerra civil española; pero ante los mismos fenómenos cada uno de

ellos hace su propia elección personal. Al abordar esta cuestión me preguntaba:

¿seré capaz de crear un personaje que sea cercano a Josemaría y que al mismo

tiempo acabe tomando una serie de decisiones contrapuestas y coherentes con su

propio punto de vista? Josemaría tuvo unos padres muy cariñosos; y pensé: ¿cómo

sería un niño que hubiese crecido en un ambiente familiar frío y distante? Y así

nació el personaje de Manolo. Él vivía en el mismo pueblo que Josemaría, pero

mientras que éste creció rodeado por el amor de los suyos, Manolo creció entre la

desesperación, las dudas y la ira.”

Curiosamente, aunque Encontrarás dragones refleja con minuciosidad histórica

la vida de Josemaría Escrivá, el personaje imaginario de Manolo adquiere una gran

peso y dimensión dentro de la película. “A diferencia de lo que le sucede al santo –

comenta Joffé‐, al pecador le falta todavía llegar a ese punto en el que descubre

quién es uno exactamente. Manolo debía tener una gran proyección, ya que se

trata, en cierto sentido, de un hermano gemelo de Josemaría. Manolo es la antítesis

de Josemaría, pero es también, de algún modo, una parte de él, porque tú no

puedes ser del todo bueno sin haber sido menos bueno, o quizá sin haber sido

malo. Por esa razón en Manolo estamos representados todos nosotros.

Además de encarnar el personaje de Manolo durante la guerra civil española,

Bentley se transformó en un anciano de casi ochenta años en las últimas escenas

de la película, mediante un largo trabajo que requirió cuatro horas diarias de

maquillaje.

“Representar a un anciano de 78 años de edad supuso un notable desafío desde el

punto de vista técnico. Tuve que aprender a hacerlo trabajando con un profesor

que tenía 70 años. El acento fue otra dificultad, ya que lo último en lo que quieres

pensar cuando estás actuando es en el acento, o en cómo te estás moviendo”, dice

Bentley.

En gran medida, la desesperación de Manolo procede de los celos: está

obsesivamente enamorado de Ildiko y le corroe la envidia, porque ésta prefiere a

Oriol, el carismático líder anarquista. Para el papel de Oriol, se eligió a Rodrigo

Santoro, que representó al despótico Jerjes en 300 y protagonizó Che junto con

Benicio del Toro. Oriol se gana al instante el corazón de Ildiko en un encuentro

brevísimo en que apela a su idealismo soñador. Ese amor les conduce a una

desgarradora tragedia, con un efecto dominó de largo alcance, que se prolonga más

allá de sus vidas, e incluso más allá de la vida del propio Manolo.

Joffé establece un vínculo entre los personajes de Oriol, Ildiko y Manolo que los

diferencia de Escrivá. “Hasta cierto punto –comenta Joffé‐, ellos no tienen una

visión exterior, un punto de vista objetivo de cómo utilizar una luz que brille para

ellos mismos. Sienten en determinados momentos que todo se acaba con ellos. Y se

detecta cierto egoísmo en lo que hacen, incluso en las situaciones más excelsas. Es

comprensible que pierdan el sentido del equilibrio, particularmente Manolo,

porque no tienen un sentido de sí mismos que les otorgue una unidad interior”.

Kurylenko recuerda que al ver diariamente al numeroso grupo de fans que

esperaba con impaciencia la llegada de Santoro, uno de los galanes brasileños más

conocidos, al lugar de rodaje, no sabía si acabarían compenetrándose bien en su

trabajo. “Pero ahora, que le conozco mejor –afirma Kurylenko‐ puedo decir que es

el más delicado y generoso compañero de reparto con el que me he encontrado.

Estaba siempre en el rodaje para apoyarme, muy involucrado e interesado en la

película”.

Santoro se preparó concienzudamente para su papel de líder anarquista en la

guerra civil española –recuerda Kurylenko‐ leyendo libros y viendo diversas

películas sobre el tema. “Estaba totalmente metido en el asunto”.

Para el papel del hijo de Manolo, Roberto Torres, el elegido fue el actor escocés

Dougray Scott, conocido por su papel de villano contra Tom Cruise en Misión

Imposible II, y de líder romántico, como el príncipe Henry, en Por Siempre Jamás,

junto con Drew Barrymore. Para Scott el personaje de Roberto Torres resultaba

particularmente difícil. “Hacia el final de la película se plantea un montón de

preguntas de las que se espera que de una respuesta, comenzando por la relación

de su padre con Josemaría y terminando con su propia relación con su padre.

Cuando su padre está agonizando en el hospital, y descubre una serie de realidades

que ignoraba, Roberto se encuentra de repente, con gran intensidad, ante la

exigencia del perdón y del amor, junto con la rabia y el rencor que le dominan… Y

todo esto se entremezcla en esa escena final de la película, por lo que resulta muy

difícil conseguir esa conjunción equilibrada de sentimientos y emociones”.

Roland hizo mucho trabajo previo con cada uno de los actores, especialmente con

Scott y Bentley. “Joffé –cuenta Scott‐ nos animaba a Wes y a mí para que

actuáramos de forma improvisada. Así que con frecuencia, cuando yo estaba en mi

habitación del hotel y Wes en la suya, nos llamábamos y conversábamos como si

fuésemos los mismos personajes. Esto nos sirvió de preparación para entenderlos

y comprender su ubicación e importancia dentro de la historia, de modo que a

pesar de estar en el hotel en cierto modo estábamos como hipnotizados por ellos. Y

podías encontrarnos tumbados en el suelo, alimentando la historia de cada uno de

los personajes, conversando el uno con el otro”.

Entre los actores con papeles secundarios, destaca el británico Sir Derek Jacobi (El

discurso del Rey, Gladiator, La brújula Dorada), que encarna el personaje de

Honorio, un judío que trabaja en la fábrica de chocolate del padre de Escrivá, y que

le pide a Josemaría que rece por él en su lecho de muerte (fue la primera escena

que Joffé escribió del guión); Golshifteh Farahani (Body Parnassus), que interpreta

a Leila; Geraldine Chaplin (Nashville, Doctor Zhivago), que encarna a Abileyza, la

cocinera de los Escrivá; Ana Torrent (Las Hermanas Bolena), un icono del cine

español que interpreta a Dolores, la madre de Escrivá. Unax Ugalde (Che) hace de

Pedro Casciaro, un seguidor de Escrivá; y Alfonso Bassave (Ocho Citas) encarna a

Isidoro Zorzano.

Lily Cole da vida a una joven violada internada en una clínica psiquiátrica y

comenta que su intervención, aunque breve, le pareció muy interesante: “era una

escena muy corta en la que debía interpretar un personaje extremo y muy difícil de

interpretar, aunque fuese sólo por unos días. Fue algo muy intenso, en todos los

sentidos de la palabra".

TRABAJAR CON ROLAND JOFFÉ

La perspectiva de trabajar con Roland Joffé fue muy enriquecedora para todos.

Dougray Scott describe a Joffé como “un visionario y un director extraordinario.

Cuando vi Los gritos del Silencio y La Misión me quedé muy impresionado por la

forma con la que contaba esas historias apasionantes. Es increíblemente

apasionado y emocional. El guión es una historia fascinante; y una de las razones

que me convencieron para hacer la película fue su maravilloso y emblemático

director. Es un director increíble que cuida mucho de los actores y crea un

ambiente muy bueno en los rodajes. Hace lo que sea necesario para crear la

atmósfera adecuada para conseguir un trabajo hondamente creativo. De ese modo

no hay distracciones durante el rodaje”.

Charlie Cox añade: “Roland es probablemente el mejor director de actores que he

visto nunca. Piensa mucho en los actores, en los personajes que interpretan y en el

proceso de creación de cada uno de esos personajes. Con Roland, cada vez que se

me ocurría alguna idea sobre el personaje o una determinada escena, por pequeña

o grande que fuese, su reacción inmediata era: ¡vamos a intentarlo! ¡Vamos a

intentarlo!”.

“Además – añade Kurylenko‐ Joffé adopta una actitud de estrecha colaboración al

trabajar con los actores y se implica mucho en nuestra proyección profesional con

los futuros directores. Incluso hubo música durante el rodaje; eso es algo que

nunca había experimentado. Los directores no suelen hacerlo porque se puede

perder tiempo en prepararlo y quizá pueda molestar a la gente. Pero lo más

importante para nosotros era estar allí, estar en la escena. Fue extraordinario”.

La actriz Lily Cole comenta: “Es un guión épico y me entusiasmó. Roland Joffé es un

tipo muy interesante, y las películas que hace me gustan mucho. Me encantan las

cuestiones de fondo que trata en ellas, como la fe, Dios o el amor entre otros

temas”.

FINANCIACIÓN

La mayoría de las películas suelen tener unos inicios bastante complicados hasta

que logran ponerse en marcha y se comienza el rodaje, pero Encontrarás

dragones se enfrentó con un obstáculo añadido: la recesión económica mundial.

Los productores Ignacio Gómez‐Sancha e Ignacio Núñez comenzaron a buscar

financiación para la película en marzo de 2008, poco después de estallar la crisis de

las hipotecas de alto riesgo. “Comprendimos que me iba a ser difícil encontrar

financiación en esas circunstancias–recuerda‐, y que debíamos buscarla fuera de

los cauces habituales del cine”.

Gómez‐Sancha tenía tres elementos a su favor. Por una parte, como Vicesecretario

General de la Bolsa (donde trabajó durante años con Antonio Zoido, Presidente de

BME, y llevó a cabo la salida a Bolsa de la propia Bolsa), es una persona conocida

en los ambientes financieros españoles y europeos y tiene acceso a grandes

inversores privados. En segundo lugar, había conseguido reunir a un equipo de

producción espectacular con Eugenio Zanetti como director de arte, Yvonne Blake

como directora y diseñadora de vestuario, y Michèle Burke como diseñadora de

maquillaje, todos ellos ganadores de Oscars de la Academia. Y por último, sentía

verdadera pasión por el proyecto, porque estaba convencido del valor de que

alguien como Roland Joffé contara una historia como la del fundador del Opus Dei,

organización a la que estaba vinculado desde los veinte años.

Gómez‐Sancha comprendió que era un proyecto propio del capital riesgo: un

riesgo alto, pero unos beneficios potencialmente muy altos también.

“Si a todo esto le añadimos la magnífica reputación de Roland Joffé como director,

el proyecto parecía venderse solo, o casi”, dice Gómez‐Sancha. Se puso de acuerdo

con Joffé sobre tres puntos básicos: respeto estricto al presupuesto, su

compromiso de evitar el “guerracivilismo” o interpretación partidista y sesgada de

la historia de España, y su voluntad de hacer un producto de entretenimiento

100% al estilo Hollywood.

Gómez‐Sancha se comprometió a luchar por conseguir todo el dinero necesario

para la película si Joffé (que es también productor e inversor en la película) se

comprometía a luchar por el proyecto en todos sus aspectos, como lo hacen los

grandes directores de Hollywood.

Acordaron que en la sala de montaje Joffé tendría siempre la última palabra a la

hora de hacer cortes en la película, pero con el compromiso de atender a los

comentarios en los que un 80% de la audiencia de los pases previos del film

estuviera de acuerdo. Por su parte, los productores se comprometieron con Joffé

asegurándole que escribiría el guión y dirigiría la película con libertad creativa

plena y absoluta, aunque contuviera elementos críticos, “incluso si en una escena

un personaje afirma que Dios es horroroso” (como de hecho así dice Aline,

interpretada por Lily Cole).

“Asumo por completo la responsabilidad de las cualidades y los fallos de esta

película –ha declarado Joffé‐ porque escribí el guión con plena independencia y

libertad. Tomé en todo momento mis propias decisiones, y nunca vino nadie a

decirme qué debía hacer. En cuando a la dirección, he sido absolutamente libre

para hacer lo que quería, dentro de los límites normales de la cinematografía que

debe responder constantemente a la eterna pregunta:`¿cómo podemos hacer lo

mejor posible esta película con el poco presupuesto que tenemos?´”.

En el proceso de búsqueda de financiación hubo días muy duros. Gómez‐ Sancha

cuenta que en septiembre de 2008 había concertado 25 reuniones con diversos

banqueros e inversores de Manhattan, asesorado por el banco de inversión

“William & Blair”, y que al llegar a la ciudad, se encontró con la quiebra de Lehman

Brothers. De las 25 reuniones confirmadas se suspendieron 23.

También hubo días muy buenos, como cuando Antena 3 Films decidió invertir en el

proyecto, del que es actualmente co‐productora. “La participación de Antena 3

ayudó enormemente, porque los inversores vieron que una empresa de reconocido

prestigio en el sector apreciaba la viabilidad económica del proyecto”, dicen los

productores Gómez‐Sancha y Núñez.

Finalmente, Gómez‐Sancha junto su socio, Ignacio Núñez, consiguieron 40 millones

de dólares de presupuesto a través de un fondo privado de capital‐ riesgo con

inversores de España, Francia, Italia, Estados Unidos y América Latina. Algunos son

miembros del Opus Dei y otros muchos no. Uno a uno, fueron uniéndose al

proyecto, entre otras cosas por la pasión, la determinación y la convicción absoluta

de Gómez‐Sancha de que Encontrarás dragones iba a ser una de las películas más

importantes del panorama cinematográfico actual.

LA GUERRA CIVIL ESPAÑOLA

18 de julio de 1936 al 1 de abril de 1939

La Guerra Civil de 1936‐39 partió España en dos; duró casi cuatro años y dejó al

país exánime, con cerca de medio millón de muertos. Dividió pueblos y familias

enteras. Cuenta Gómez‐Sancha que su abuelo, que era el conductor durante

aquellos años de un general republicano, se libró por poco del pelotón de

fusilamiento. “Una noche, casi de madrugada, los soldados entraron en casa de mis

abuelos en busca de dinero”, recuerda el productor. “Mi abuela estaba embarazada

de siete meses de mi padre y le pusieron las bayonetas en el estómago.

Aterrorizada, dio a luz a mi padre, dos meses antes de tiempo, en el suelo de la

casa. Nació el 25 de julio de 1936”.

Gómez‐Sancha, como tantos españoles, creció escuchando esas historias, que le

hicieron preguntarse: ¿Qué llevó a mis compatriotas a hacerse esto los unos a los

otros? ¿Cómo un país de raíces cristianas pudo llegar a deshumanizarse hasta

aquel punto? ¿Cómo pudieron romper a un país en dos aquellas discusiones

interminables sobre política, religión, monarquía, democracia y justicia social hasta

lograr que los hermanos lucharan contra sus propios hermanos, en dos bandos

irreductibles, hasta la muerte?

“Puedes pasarte la vida leyendo libros sobre esta cuestión –continúa Gómez

Sancha‐, sin encontrar una respuesta válida para estas cuestiones. Se han dado

muchas teorías, pero no he encontrado ninguna explicación realmente

convincente, a menos que se esté dispuesto a ir más allá y estudiar la forma en la

que actúan las personas cuando se encuentran en situaciones de presión extrema.

En esos momentos empiezas a descubrir que los cimientos de una sociedad no son

los que pensabas”.

“En Encontrarás dragones – continúa Gómez‐Sancha‐ se ponen de manifiesto los

diversos mecanismos que hacen que toda una sociedad entre en la espiral

enloquecida de una guerra civil. Y lo más importante, muestra la salida, porque

habla del poder del perdón, y del modo en que el perdón puede transformar la vida

personal y la entera historia humana, liberando a las personas de ese círculo

inacabable de rencores y venganzas en las que se asfixia nuestro mundo.

La película muestra que no estamos abocados irremediablemente, fatalmente, a

terminar de ese modo. Siempre hay esperanza, siempre hay una salida posible:

incluso en conflictos como los que padecen Israel y Palestina, Bosnia o Ruanda”.

La Guerra Civil comenzó con la insurrección de un grupo de generales del ejército,

contra el gobierno de la Segunda República española, presidida por Manuel Azaña.

Ese golpe de Estado de los que se autodenominaron “nacionales” fue apoyado por

diversas fuerzas políticas: la conservadora C.E.D.A. (Confederación Española de la

Derecha Autónoma), diversos grupos monárquicos entre los que se encontraban

los carlistas y la Falange, de inspiración fascista.

El golpe dividió España entre los partidarios del gobierno republicano y los que

apoyaban a los insurgentes, provocando una guerra que se internacionalizó

rápidamente: los generales insurrectos, encabezados por el general Francisco

Franco, recibieron el apoyo de la Italia fascista y la Alemania nazi, mientras que los

republicanos fueron respaldados por el gobierno comunista de la Unión Soviética.

En esta situación dramática, la Iglesia Católica fue acusada de apoyar a los

monárquicos y los conservadores, y de alinearse con las fuerzas de Franco. Fueron

asesinados miles de obispos, sacerdotes y religiosos, junto con miles de laicos

católicos, que murieron por profesar una determinada fe religiosa. La persecución

hizo que la Iglesia buscara cobijo en el bando nacionalista. La guerra terminó con el

derrocamiento del gobierno republicano, y una dictadura autoritaria al mando de

Francisco Franco, que duró hasta su muerte en 1975.

A Roland Joffé le impresionó la actitud de Josemaría en la inmediata posguerra:

aconsejó el perdón y la comprensión mutua en un tiempo en el que el rencor

tomaba cuerpo en una violenta represión. “Por el anticlericalismo mortal de

muchos republicanos, y la identificación del catolicismo con los nacionales, la

negativa de Escrivá a tomar partido resulto aún mucho más llamativa”, recuerda

Joffé, que relata una anécdota de la vida de Escrivá: “En 1939, cuando se erigían

cruces en toda España en memoria de los muertos nacionales, un joven le dijo que

su padre iba a levantar una gran cruz en el lugar donde los comunistas habían

matado a un familiar suyo. Escrivá le aconsejó: “Dile a tu padre que una cruz así no

sería la cruz de Cristo, sino la cruz del odio, (el “estandarte del demonio” lo llamó

después en una de sus obras escritas), ya que solo estaría allí para recordar que los

que luchaban en un bando mataron a los del otro bando. ¡Tenemos que perdonar a

todos!””.

“Las posturas de centro fueron debilitándose progresivamente –comenta Joffé,

cuando se le pregunta por los orígenes de la guerra‐ y eso hizo que las posturas

más extremas y opuestas fueran haciéndose cada vez más fuertes. En cierto

sentido, lo que España necesitaba en aquellos momentos era algo que restañase las

heridas y uniese de nuevo a los españoles. Creo que eso es lo que Josemaría

experimentó en medio de la guerra, porque era lo único que podía salvar a

España”.

Joffé piensa que debemos sacar una lección de la Guerra Civil española libre de

cualquier maniqueísmo: “las dos partes se movían por una serie de ideales, por

difícil que resulte aceptarlo en estos momentos tanto para unos como para otros.

Precisamente por eso la Guerra Civil española nos resulta tan dolorosa y

extraordinariamente cercana. Aquella guerra, que separó a las familias de una

forma tan dramática y dolorosa, nos plantea una cuestión acuciante: ¿cuando los

hermanos escogen bandos diferentes, dejan de ser hermanos? Y si eso es así, ¿qué

significado tienen las decisiones que has tomado? ¿Qué tipo de ideales pueden

justificar que llegues a matar a tu propio hermano?”.

La Guerra Civil Española es una metáfora de las peleas y divisiones que pueden

darse en las familias. “Siempre me sorprendo con las películas históricas que veo ‐

comenta Charlie Cox‐ porque casi siempre acabas pensando: ‘¡Vaya, pero si esto es

muy parecido a lo que nos está pasando ahora!´ A veces me da la sensación de que

los problemas a los que nos enfrentamos en estos momentos son una repetición de

los problemas a los que tuvieron que enfrentarse las generaciones del pasado”.

SOBRE LA PRODUCCIÓN

Aunque la acción de Encontrarás dragones se desarrolla fundamentalmente en

España ‐ con breves secuencias en Roma y en Londres ‐ la película fue rodada

fundamentalmente Argentina y en algunos lugares de España.

Para el diseñador de producción Eugenio Zanetti fue una feliz coincidencia que

gran parte se rodara en Argentina, ya que es su país de origen y tanto él como Joffé

deseaban trabajar juntos desde hacía tiempo.

Zanetti comentaba que la película les llevó a colaborar intensamente, trabajando a

fondo el guión y tratando de descubrir las metáforas adecuadas para conformar la

escenografía, mucho antes de que las cámaras empezasen a rodar.

“Y por lo general –dice‐ las soluciones que encontramos no fueron las mismas lque

habíamos previsto mientras trabajábamos sobre el guión” ya que a veces se

producían cambios en la percepción de quién era el personaje protagonista. “En

esa fase del trabajo hay que delimitar bien el verdadero conflicto y ver cómo afecta

a cada uno de los personajes”. Y había que armonizarlo todo en función de esto,

desde la temperatura del color de la película, hasta el tamaño de los decorados, las

proporciones, el atrezzo y el vestuario. “Puse mis cinco sentidos en todo, porque

creo que todo contribuye al impacto de la película, aunque sea a nivel

inconsciente”.

Un ejemplo de esto se observa en dos de los personajes principales de

Encontrarás dragones, Josemaría y Manolo. “Josemaría consigue una cierta

unidad dentro de sí mismo y Manolo se divide”, dice Zanetti. “Por lo tanto, las

actuaciones de Manolo tenían que reflejar esa división, y la voluntad de Josemaría

debía mostrar una realidad distinta. En gran medida, gran parte del diseño de la

película gira en torno a esa distinción”.

Por lo que se refiere a la escenografía, ese concepto se traduce en la forma en que

se muestra en la película la imagen de Manolo anciano, en su piso de Madrid.

Comenta Zanetti. “Su imagen se va reflejando a través de los espejos, por medio de

cristales transparentes o traslúcidos, de forma que no acabamos de verle

realmente. Permanece medio oculto para nosotros, y eso le describe como un

personaje al que sólo comprendemos de una forma confusa y fragmentaria. Por el

contrario, la figura de Josemaría resulta mucho más clara

y está mejor definida desde la infancia hasta la edad adulta, con una unidad que se

expresa a través de las paredes blancas de la casa en que creció.

Muchas escenas de la película tienen fondos de 1930 o plantillas, explica Zanetti.

“Todo lo demás tiene texturas. Pero la casa de Josemaría es de color blanco. Es el

único lugar limpio en la película, y eso también contribuye a transmitir la unidad

del personaje”.

Zanetti compara Encontrarás dragones con una gran pintura al fresco que

describe la historia de España desde 1908 hasta 1982; es una gran ventana desde

la que se contemplan 74 años de la historia de ese país. En la película se suceden

los periodos históricos y los diferentes puntos de vista: el de Manolo, el de

Josemaría, y el de Oriol, el de Ildiko… junto con un conjunto de personajes que

forman parte de la historia de Manolo, pero que representan otro elemento: la

ideología, el pensamiento, la lírica propia de los años 30.

“Cada uno de estos elementos debía ser reconocible y fácil de entender”, comenta

Zanetti. “Parte de la propuesta era que la temperatura de color en estas secuencias

variase, de modo que pudiésemos reconocer la infancia de Manolo a través de una

coloración, su adolescencia a través de otro color completamente diferente, y a

continuación, la Guerra Civil con otra coloración y los años de su vejez en otra”.

Gran parte de la filmación en Argentina tuvo lugar durante el invierno, con frío,

lluvia e incluso granizo que hicieron que el rodaje fuese particularmente difícil.

“Pero eso no interfirió en la filmación”, recuerda Olga Kurylenko. “Por el contrario,

ayudó a crear la atmósfera necesaria, porque encajaba con el ambiente de la

guerra”.

El equipo pasó dos semanas rodando en España, en la ciudad de Sepúlveda.

“Hicimos muchas tomas de la ciudad y de sus maravillosas calles empedradas y las

convertimos en una especie de pasajes llenos de barro y tierra. Transformamos la

ciudad para hacerla similar a lo que era en 1908, para deleite de sus habitantes,

curiosamente”, dice Joffé.

Por lo que se refiere a las localizaciones y otros aspectos de la realización de la

película, el productor Gómez‐Sancha confiesa que ha aprendido a hacer caso

durante este tiempo de sus corazonadas y también, a lamentar las consecuencias

de no haberlo hecho. Un ejemplo fue una gran escena de la película, en la que unas

hordas entran dentro de una catedral destruyendo todo lo que encuentran a su

paso. El edificio ideal para el rodaje era la gran catedral

en Luján, en Argentina. “Era algo parecido a intentar rodar una escena de guerra a

lo grande en el centro de Washington, DC”, recuerda Gómez‐Sancha.

“Pedimos que se cerrara la catedral durante quince días, para que pudieran actuar

unas mil personas en unas escenas que ocuparían sólo un minuto y medio de

película. Fue increíble. Nos gastamos miles de dólares sólo para conseguir el

permiso para rodar allí.”

Todo parecía que iba sobre ruedas, dice Gómez‐Sancha, hasta que un amigo le dijo

que el boletín oficial de la provincia afirmaba que el permiso había sido denegado.

Gran parte del equipo vio este revés como una bendición, porque tener a tanta

gente deambulando por el rodaje acarreaba todo tipo de problemas: desde el robo

de equipos de cine hasta pequeñas contusiones durante las secuencias de las

batallas. Incluso Joffé estaba de acuerdo con el equipo en que podría ser mejor

utilizar un lugar más pequeño.

“Pero experimenté una sensación en mi interior muy fuerte ‐recuerda Gómez‐

Sancha‐ y pensé que debía ir y tratar de conseguir que anularan la denegación del

permiso, a pesar de que esas cosas son muy difíciles de lograr”.

Al final, tras muchos esfuerzos, consiguió hablar con el alcalde y con diversos

miembros del Consejo municipal, a los que pidió que reconsiderasen su decisión,

que pensaran en el futuro de los 10.000 estudiantes y aprendices de cine que hay

en Argentina. Lo hicieron y fue algo –piensa Gómez‐Sancha‐ “que valió realmente

la pena, porque es una de las mejores escenas de la película. Los productores

argentinos nos dijeron que es el set de rodaje más grande de la historia de

Latinoamericana”.

Gómez‐Sancha señala los tres grandes objetivos de Encontrarás Dragones: hacer

una gran obra de arte del mismo género, el drama épico, que “La Misión” o “Los

gritos del silencio”; mover los corazones de la gente y hacerles reflexionar sobre la

necesidad del perdón y la reconciliación mutua; y obtener un beneficio económico

para sus más de 100 inversores. Está convencido de que el primer objetivo ya se ha

conseguido; y en cuanto a los otros dos, es algo que se sabrá en la primavera del

2011.

Joffé confía en el éxito de su película. “Afirma que la vida tiene sentido y muchas

personas se harán eco de ese mensaje. La música trata de eso, las imágenes son

eso, porque fue un periodo extraordinario, una época muy visual. España es un

país muy visual y Argentina es un país muy visual. Y creo que es bueno decirle a la

gente: 'Mirad, durante la siguiente hora y 52 minutos vais a quedaros absortos

dentro de ese mundo, os vais a sumergir en las emociones de un conjunto de

personas, y experimentaréis algo que os dejará sin aliento, y os llevará a

comprender y a amar más a vuestras familias’”.

SOBRE EL REPARTO

Charlie Cox (Josemaría): Más conocido por su papel principal de Tristan Thorn

en la película Stardust de Mathew Vaugh, adaptación de la novela de Neil

Gaiman. Aparece junto Krysten Ritter (Breaking Bad, Killing Bono de Nick Hamm).

Cox también interpreta a Ishmael junto a William Hurt, Ethan Hawke

y Gillian Anderson en la miniserie Moby Dick. Ha colaborado recientemente en la

comedia de acción Stone of Destiny junto a Robert Carlyle.

Nació en Londres en 1982 y Estudio Arte Dramático en la Escuela Sherborne en

Dorset, donde recibió el premio Gerald Pitman. Su debut en la gran pantalla fue en

El punto sobre la I, de Mettew Parkhill, donde actuó junto al mexicano Gael García

Bernal y el inglés James D´Arcy. El film recibió buenas críticas en el Festival de Cine

de Sundance. Cox reside en Londres en la actualidad.

Olga Kurylenko (Ildiko): Su primera aparición en la escena internacional tuvo

lugar gracias a su actuación en la película Quantum of Solace de Marc Foster, una

película de la saga de James Bond en la que colaboró junto a Daniel Craig.

Obtuvo también críticas favorables en su papel de Camille, una mujer obsesionada

con vengar el asesinato de su familia y ha actuado recientemente con Dominic

West y Michael Fassbender en Centurión de Neil Marshall, un thriller de acción

ambientado en la antigua Roma.

Esta trabajando en una película aún sin nombre dirigida por Terrence Malick (el

director de “La delgada línea roja”) junto a Javier Bardem y Christian Bale. En 2009

salió a la luz el drama francés Walls, formando parte de la selección oficial del

Festival Internacional de Toronto, en el cual Kurylenko participa como actriz

principal.

Kurylenko obtuvo su primer papel en una película de habla inglesa en Hitman, una

adaptación de la novela gráfica dirigida por Xavier Gens y producida por Luc

Besson, en la cual aparecen Timothy Olyphant, Dougray Scott y Ulrich Thomsen

como co‐protagonistas.

En 2008, Kurylenko actúo junto Mark Wahlberg en la versión de Max Payne de

Jhon Moore así como en la película de John Beck Hoffman Tyranny. En los albores

de su carrera, Kurylenko se estableció en Francia. Debutó como actriz principal en

el papel de Iris en la película L´Annulare de Diane Bertrand. Siguió su carrera en el

film independiente Paris, je t´aime en el que trabaja también Elijah Wood, y en el

que participan aclamados directores con pequeñas versiones sobre la Ciudad de la

Luz.

En el 2006, Kurylenko interpretó a Sofía en el aclamado thriller de Eric Barbier The

Snake, en el que actúan también varias personalidades francesas como Yvan Attal,

Clovis Cornillac y Pierre Richard.

Durante su preparación como actriz, Kurylenko logró triunfar también en el

mundo de la moda durante su estancia en Paris, Milán, Nueva York y Londres. A los

18 años apareció en las portadas de Vogue y Elle. Kurylenko vive actualmente en

Londres. Habla varios idiomas con fluidez, entre los que se encuentran el francés,

el inglés y el ruso. También ha actuado en alemán y en castellano.

Wes Bentley (Manolo): Es conocido por sus memorables actuaciones en la

película ganadora del Óscar American Beauty, en The Claim, de Michael

Winterbottom, en Las Cuatro Plumas y en P2. Recientemente, ha participado en The

Last Word y en el thriller El Cadillac de Dolan, basada en la novela de Stephen King

y Jonah Hex basada en la novela gráfica de DC en la que es coprotagonista con Josh

Brolin, John Malkovich y Michael Fassbender, dirigida

por Jimmy Hayward.

Bentley nació en Jonesboro, Arkansas. Realizó estudios medios superiores en

Sylvan Hills High School en Sherwood, Arkansas. Allí formaba parte del Club de

Arte Dramático, con un interés especial hacia la actuación cómica improvisada.

Estudio posteriormente en la escuela de drama Juillard School en Nueva York

durante un corto periodo de tiempo. En su currículum figuran películas como

Three Below Zero, Escapando de la oscuridad, El partido de sus vidas y El motorista

fantasma. En teatro ha participado en la puesta de escena de Venus in Fur,

recibiendo críticas muy positivas.

Dougray Scott (Robert): Es muy conocido por el personaje Ian Hainsworth de

Mujeres desesperadas de la cadena ABC, donde participó en 18 episodios. Scott ha

actuado recientemente en la filmación de Harmony de Dana Lustig, donde

colaboran también los actores Emilia Fox y David Warner.

Ha trabajado también en la comedia romántica de James Hacking No Ordinary

Trifle en la que colabora su esposa Claire Forlani y Michelle Ryan. Dentro de sus

próximos proyectos está el remake de Los Siete Magníficos llamada The

Magnificente Eleven en la que co‐actuan Sean Bean y Robert Vaugh; el drama

televisivo The Quinntuplets,

junto Amber Tamblyn y Molly Parker; y la película de

terror The Ushers en la que actúa junto Forlani y Rufus Sewll.

Durante los últimos años, Scott ha realizado apariciones en Hitman junto a

Timothy Olyphant y Olga Kurylenko así como en Dark Water junto a Jennifer

Connelly y John C. Reilly.

Este actor escocés estudió en el Colegio Galés de Música y Arte Dramático, donde le

consideraban una promesa dentro del mundo de la interpretación. Sus inicios se

remontan a colaboraciones en el teatro local con algunas intervenciones en series

de televisión. Su primer gran papel fue el de Major Rory Taylor en la aclamada

serie inglesa Soldier Soldier a principios de los noventa.

La transición a la gran pantalla vino con un papel de policía corrupto en Twin

Town de Terry Walsh en 1997. Posteriormente interpretó al príncipe Henry en Por

siempre jamás, junto a la actriz Drew Barrymore. Dentro de sus experiencias

también se incluyen actuaciones en películas como Un caballo llamado Furia, La

Princesa Caraboo, Regeneration, Deep Impact, Misión Imposible II, Enigma, El juego

de Ripley y La Criatura perfecta.

Scott ha aparecido recientemente en la pequeña pantalla en tres miniseries de la

BBC: El día de los trífidos, el drama de la ITV Father and Son y la producción

australiana The Diplomat. Dentro de sus colaboraciones encontramos Dr. Jekyll and

Mr. Hyde como protagonista; Los 10 mandamientos en el papel de Moises; Arabian

Nights y Los Inmortales.

Golshifteh Farahani (Leila): En la película Red de Mentiras, de Ridley Scott,

interpreta a Aisha, que la convirtió en la primera estrella hollywodiense iraní. En la

aclamada producción de A propósito de Elly en 2009, ganó un oso de plata en el

Festival de Cine de Berlín y el premio a mejor colaboración narrativa en el Festival

de Tribeca. Gracias a este papel, Farahani fue nominada a Mejor Actriz en los

Premios de Asia Pacífico.

Farahani inició su carrera en el mundo del teatro a la edad de 6 años. A los 14

debuto en la película The Pear Tree. Ganó el premio a Mejor Actriz en el Festival de

Fajr e inmediatamente se convirtió en una de las estrellas iranís más populares.

Desde entonces ha aparecido en más de 15 películas, muchas de las cuales han

recibido premios en los festivales internacionales.

Destacan sus participaciones en Half Moon de Bahman, con el que ganó la Concha

de Oro en el Festival de San Sebastian en 2006; la controvertida producción de

Mehrjui Santoori, que fue prohibida en Irán; y M for Mother que representó a Irán

en los Óscar en 2008.

Farahani habla inglés y francés, cuenta con una graduación en música y canta y

toca el piano, así como otros instrumentos. Actualmente reside en Paris.

Derek Jacobi (Honorio): Ganador de un Tony y conocido por sus interpretaciones

en Hamlet, Uncle Vanya, Edipo Rey y Mucho ruido y pocas nueces (donde ganó el

Tony por su interpretación de Benedick). Su trabajo más

reciente es en El discurso del Rey, de Tom Hooper. Jacobi es uno de los ocho

miembros fundadores de England´s Royal Natinal Theatre y presume del honor

de ser caballero británico y danés. En la televisión ha recibido un BAFTA por su

interpretación en Yo, Claudio y su experiencia se extiende a las producciones Morir

todavía, Gladiator y Gosford Park. Jacobi fue muy aclamado por su representación

del artista angustiado de El amor es el demonio. Estudio para

un retrato de Francis Bacon.

Sir Derek Jacobi nació en Londres y es hijo único del director de unos grandes

almacenes y de una secretaria. Su interés por la interpretación comenzó de joven y

se unió al club de arte dramático de su Instituto en el condado de Leyton,

encarnando a Hamlet en el English National Youth Theatre antes de recibir su

diploma de secundaria. Después de ganar una beca por la universidad de

Cambridge, Jacobi estudió historia antes de centrarse totalmente en el teatro.

Después de afinar su arte bajo tutela de sir Lawrence Olivier en la compañía de

teatro nacional, Jacobi debutó en 1965 como Casio en Otelo. En televisión,

consiguió una gran aclamación con su magnífica interpretacióncomo emperador en

la miniserie épica de 1976 de la BBC Yo, Claudio.

A continuación logró muy buenas críticas en sus papeles en King Richard the

Second (1978) y en Hamlet, príncipe de Dinamarca (1980). Las buenas críticas de

Jacobi en televisión le crearon una gran reputación como actor dramático,

otorgándole el privilegio de interpretar Hamlet en Egipto, Suecia, Japón y China.

Recibió el premio Olivier junto otros honores por su actuación en Cyrano de

Bergerac, así como por su papel de Próspero en La Tempestad.

Recientemente ha ganado otro premio Olivier gracias a su interpretación de

Malvolio en una producción del Wyndhams Theatre, Twelfht Night.

Gracias a su actuación junto a Anthony Hopkins en la producción de Hallmark The

10th man ganó su primer Emmy. El segundo llegaría gracias a su actuación en la

serie Frasier en la que interpreta a un actor sheakspeariano de poca monta.

Jacobi ha sido gran amigo y mentor del actor Kenneth Branagh, apareciendo en sus

producciones de Henry V, Morir Todavía y Hamlet. Entre sus grandes producciones

podemos ver Chacal, Odessa, Nimh: el mundo secreto de la señora Brisby, Nanny

McPhee y La Brújula Dorada. Tiene numerosos proyectos a la espera y ha aparecido

en la película de suspense de Clint Eastwood, Más allá de la vida. Además, es el

protagonista, junto con Sienna Miller y Cillian Murphy en la película británica

Hippie Hippie Shake; con James Purefoy, Paul Giamatti y Brian Cox ha trabajado en

la acción‐aventura Ironclad; y con Helena Bonham Carter, Colin Firth y Guy Pearce

aparece en El discurso del rey. Jacobi es también miembro del reparto de

Anonymous, de Roland Emmerich que trata sobre quién escribió realmente las

obras de William Shakespeare.

Geraldine Chaplin (Abileyza) tiene una carrera prestigiosa en el mundo del

cine. Desde su nominación al Globo de oro por su interpretación en Doctor Zhivago,

ha dejado memorables actuaciones en películas como Los tres mosqueteros y el

aclamado drama En la ciudad sin límites por la cual ganó el premio Goya como

mejor Actriz Secundaria. Recibió también su segundo Globo de Oro por la película

de Robert Altman Nashville y el tercero por interpretar a su propia abuela en

Chaplin junto Robert Downey Jr.

Por la película de Alan Rudolph, Bienvenido a Los Angeles, en la que actúa con David

Carradine, Harvey Keitel y Sissy Spacek, Chaplin fue nominada al BAFTA. Uniendo

fuerzas con Rudolph otra vez, en Recuerda mi nombre de coprotagonista con

Anthony Perkins y Jeff Goldblum, ganó el premio a la mejor actriz en el Festival de

Paris y en el de Miami. Chaplin ha recibido el Lifetime Achievement Award por

parte del Festival de las Palmas, Munich, Malaga, Capri

y Gioffoni.

Otro logro importante en la carrera de Chaplin fue su participación en La edad de la

Inocencia de Scorssese, Jane Eyre de Zeffirelli, A casa por vacaciones de Jodie Foster,

Hable con ella de Almódovar, The Trick in the Sheet de Alfonso Arau y el El Orfanato

por el cual volvió a recibir la nominación como mejor Actriz Secundaria en los

Goya.

Recientemente Chaplin ha colaborado en El hombre lobo junto a Benicio del Toro.

Entre sus futuras apariciones cinematográficas, podemos mencionar un papel

prestando su voz en la película de animación O Apostolo, el thrilller El monje (en el

cual es coprotagonista con Vicent Cassel), la comedia romántica Connemara Days

(con Brendan Gleeson y Aidan Quinn) y la película de misterio Four Roses. Cuando

no está trabajando, Chaplin vive cerca de la playa, en Miami.

Ana Torrent (Doña Dolores) es un icono de la cinematografía española. A los

siete

debutó en la película El espíritu de la colmena y ganó el premio Fotogramas de

Plata a la mejor Actuación Española. Gracias a su papel en la película El nido

ganó el premio a mejor Actuación Femenina del Festival de Cine de Montreal y

una nominación como Mejor Filme de lengua Extranjera. Pero su actuación en

la película de Almodóvar, Tesis (2007), fue nominada a la mejor actriz en los

Goya.

Entre sus proyectos recientes podemos encontrar su papel en la película de terror

The Beckoning de Elio Quiroga, Las hermanas Bolena de Chadwick y Las maletas de

Tulse Luper: 3ª parte. En 2004 fue nominada al premio a la mejor actriz por la

Academia Cinematográfica de Barcelona por su interpretación en Iris.

Nacida en Madrid en 1966, sus inicios nos llevan a dos aclamadas películas del

director Carlos Saura, Cría cuervos y Elisa, vida mía. Chaplin fue su coprotagonista

en ambas películas. Su carrera posteriormente se vuelve muy extensa y podemos

encontrar películas como Yoyes, Ogro, Los paraísos perdidos, El palomo cojo, Cosas

que olvidé recordar, Juego de luna y The Faces

of the Moon.

Fuera de España, Torrent ha actuado en muchas otras películas y series de

televisión. Su presencia en el teatro ha sido constante y también ha gozado de

un gran éxito en numerosas producciones. Desde hace unos años, vive entre

Madrid y Nueva York.

Unax Ugalde (Pedro Casciaro): durante su carrera ha ganado y ha sido nominado

a la

mayoría de los galardones españoles por sus actuaciones tanto en cine como en

televisión. Su más notable participación han sido en las producciones Che: Parte

uno de Steven Soderbergh, Los Fantasmas de Goya de Milos Forman y El amor en

tiempos de Cólera de Mike Newell.

Por su participación en el drama Hector, Ugalde ha sido nominado a los premios

Goya como mejor Actor Secundario. Ganó el premio a Mejor Actor en los Premios

Turia por su interpretación en Mi dulce y recogió otro premio en el Festival

Internacional de Valladolid por su trabajo en La Buena Nueva de Helena Taberna.

Otras películas en las que ha participado son Reinas, de Manuel Gómez Pereira,

Savage Grace, de Tom Kalin, en la que actúa junto Julianne Moore, y el drama

mexicano Cefalópodo.

Alfonso Bassave (Jimenez Vargas) nació en Madrid en 1979. Tenía claro desde la

infancia que tenía vocación por la interpretación. Estudió en la Universidad

Complutense de Madrid junto a Cristina Rota en el Centro de Nuevos Creadores y

asistió a cursos de interpretación en Londres (City Lit, The Method Studio, Central

School of Speech and Drama) y Nueva York, donde trabajó con Edward

Morehouse en Uta. Heagen´s HB Studio.

Consiguió su primer papel estelar en televisión en la serie El grupo en el que

también participó Ugalde, y en Un paso adelante. Sus primeros papeles en la gran

pantalla fueron en XXL, dirigida por July Sánchez Valdés y Ocho citas, de los

directores Peris Romano y Rodrigo Sorogoyen. En 2009, Bassave colaboró en Dieta

Mediterránea, de Joaquin Oristell.

Rodrigo Santoro (Oriol) es uno de los actores más aclamados de Brasil.

Rápidamente logró la fama y se convirtió en uno de los nombres más importantes

de Hollywood. Gracias a su interpretación como Jerjes en la película 300 basada en

la novela gráfica de Frank Miller obtuvo su nominación a Mejor Villano en los MTV

Movie Awards. También obtuvo gran fama por su papel de Paulo en la serie de ABC

Perdidos.

Santoro prestó su voz para la película de animación Rio, junto con Anne Hathaway

y George López. Esta película será estrenada en abril del 2011. También se le ha

visto en la película I love You Phillip Morris en la que actúa

junto Jim Carrey y Ewan McGregor.

Recientemente, Santoro ha protagonizado, junto a Alexis Bladel y Michael Keaton,

la película Post Grad, ha actuado en Che, de Steven Soderbergh, y en Lion’s Den, de

Pablo Trapero. Por esta película y por Che recibió varias nominaciones en el

Festival de Cine de Cannes. Además, en 2008 Santoro ha aparecido en Cinturón

Rojo, de David Mamet, que es la historia de un maestro en artes marciales que se ve

obligado a combatir por el premio.

Durante los últimos dos años, Santoro ha interpretado al hombre misterioso en los

anuncios de Chanel, de Baz Luhrmann, junto a Nicole Kidman. Santoro ha ganado

ocho premios a Mejor Actor, incluyendo el primero entregado por la Academia de

Artes y Cine de Brasil con Brainstrom en el que interpreta a un hombre forzado a

entrar a una institución mental por sus padres, dirigida por Lais Bodansky, que

recibió muy buenas críticas. Esta actuación hizo que recibiera los premios al Mejor

Actor en el Festival brasileño de cine, el Festival de Cartagena, el Gran Festival de

Brazil, el Festival Arrecife y la Asociación de Críticos de Arte de Sao Paulo.

Poco después, Santoro recibió numerosos elogios por su interpretación en la

película de Walter Salles Behind the sun, en la que representa al hijo intermedio de

una familia brasileña atrapada en medio de un antiguo feudo. En 2002 la película

fue nominada a un Globo de Oro a la mejor película en lengua extranjera.

En 2004, Santoro fue protagonista en Carandiru, dirigida por Héctor Babenco, una

producción que entró en la categoría de Mejor Película Extranjera en los Premios

de la Academia. La película fue presentada en Cannes, donde Santoro recibió el

premio Revelación Masculina y fue nominado a Mejor Actor y Mejor Actor

Secundario en el Gran Premio de Cine de Brasil y en el Festival de Cartagena

respectivamente.

Su debut en Hollywood fue junto a Cameron Díaz, Drew Barrymore y Lucy Lu en la

producción Los Ángeles de Charlie. Posteriormente protagonizó la película de Love

Actually junto a Hugh Grant, Emma Thomson, Colin Firth y Liam Nesson.

En 2007 recibió en el Festival de Cancún el premio al Mejor Actor por su

interpretación de un fotógrafo brasileño obsesionado en el drama Not by Chance.

También ganó el premio Ischia por su aportación internacional en el Festival

Global de Ischia 2008 en Italia.

En televisión, Santoro ha aparecido junto a Helen Mirren, Oliver Martínez y Anne

Bancroft en The Roman Spring of Mrs. Stone dirigida por Robert Allan Ackerman.

Basada en la novela de Tennessee Williams, esta miniserie fue

nominada a cinco Emmys en 2003. Actualmente Santoro vive en Rio de Janeiro en

Brasil.

Lily Cole (Aline) participó como actriz principal en la película nominada al Oscar

El imaginario del Dr. Parnassus, en la que actuó junto a Johnny Deep, Heath Ledger

y Christopher Plummer. Próximamente aparecerá en el film de terror de Marylyn

Manson Phantasmagoria:The visions of Lewis Carrol , protagonizada por Tilda

Swinton, en la que encarna el papel de Alice.

Cole nació en el suroeste de Inglaterra y creció en Londres. Fue descubierta a los

14 años y se encuentra actualmente estudiando Historia en Cambridge.

Dentro de sus actuaciones encontramos St Trinian, de Oliver Parker, en la que

actúa junto a Rupert Everett y Gemma Arterton, y Rage junto, a Jude Law y John

Leguizamo dirigida por Sally Portter.

Pablo Lapadula (Isidoro) es una estrella emergente en la escena internacional y

ha trabajado por toda Latinoamérica y España. En Argentina, ha participado en

películas de renombre como Derecho de familia de Daniel Burman, en una película

biográfica de Allen Poe, The Black Feather. En televisión ha trabajado en Open

Court, I want to see you again, I am Panam y

Carmelito. Ha intervenido en obras teatrales y ha tenido papeles de protagonista en

anuncios de Coca Cola y de marcas comerciales sudamericanas

muy conocidas.

SOBRE LOS AUTORES

ROLAND JOFFÉ (Director) es uno de los pocos directores que entró en mundo del

cine con nominaciones al Óscar por cada una de sus dos primeras producciones

cinematográficas. Esto supuso un inicio prometedor para Roland Joffé, que fue

elogiado universalmente por su estilo internacional de hacer cine en Los Gritos del

silencio y La Misión.

Los inicios de Joffé comienzan en el teatro británico. Después de completar su

educación en el Carmel College y la Universidad de Manchester, se convirtió en el

director más joven del Teatro Nacional antes de entrar en el mundo televisivo a

través de Granada, Thames y la BBC. Éxitos como Coronation Street, The Stars Look

Down y Bill Brand le dieron la oportunidad de perfeccionar su estilo y, a la vez, le

permitió escribir muchos de los espectáculos que dirigió.

Joffé encontró su éxito inicial con dos episodios de Play for Today: The Sprongers y

United Kingdom, junto a Colin Welland. Por este último trabajo, estuvo nominado a

un BAFTA. Esto sentó las bases para su primera película, Los gritos del silencio, una

escalofriante y realista descripción de cómo Camboya fue destrozada por la Guerra

y el terrorismo.

Con elogios unánimes de los críticos nacionales e internacionales, las memorias del

reportero del New York Times Sydney Schanberg hicieron que los cinéfilos

contemplaran una realidad pocas veces vista en las pantallas. La Academia de

Ciencias y Artes Cinematográficas reconoció a Joffé con sus dos nominaciones a

mejor director.

Diversas nominaciones a los Globos de Oro, BAFTA y a los Premios del Círculo de

Críticos dan testimonio de su destacada labor en esta película.

El segundo trabajo del director, La Misión, es un drama histórico ambientado en el

siglo XVIII, en una misión jesuita en la jungla brasileña. La película estuvo

nominada a siete Oscar, incluyendo una al Mejor Director. También fue

galardonada con la Palma de Oro a la mejor película en el Festival de Cannes y ganó

el Premio Michelangelo italiano.

Posteriormente, Joffé abordó la invención de la bomba atómica en Creadores de

sombras, protagonizada por Paul Newman como el general del ejército de los EEUU

que hizo un pacto con el diablo con el brillante pero vulnerable físico Robert

Oppenheimer. Esta película levantó polémica por las revelaciones de los

experimentos que determinaron los efectos perjudiciales de la radiación que se

realizaron en pacientes con discapacidad mental.

Para La Ciudad de la Alegría, una adaptación del libro de Dominique LaPierre, Joffé

se trasladó a la India para filmar el relato de un cirujano del corazón, que viaja a

Calcuta tras perder un paciente. De nuevo, Joffé despliega su habilidad para tomar

una historia personal y analizar los efectos dramáticos que el protagonista tiene en

las vidas de las personas de su alrededor.

Joffé nunca le tuvo miedo a la controversia. La letra escarlata, adaptación del

clásico de Nathanaiel Hawthorne, vino seguida de apasionados debates y una

cobertura mediática masiva. Después vino una comedia de humor negro sobre el

relativismo moral, Goodbye Lover, protagonizada por Patricia Arquette y Don

Johnson, y la suntuosa y movida Vatel, protagonizada por Gerard Depardieu y Uma

Thurman.

En la pequeña pantalla, Joffé creó la serie Undressed para la MTV. Una visión

innovadora y fresca de las fobias de la sexualidad humana. La serie estuvo dos

veces nominada a los Premios GLAAD e introdujo una serie de nuevos y jóvenes

actores en la escena televisiva. Se emitieron 225 episodios, un éxito desde todos

los puntos de vista.

El director volvió a ser noticia por su primera colaboración con RAMCO (Compañía

de películas ruso americanas), con el thriller dramático Captivity, en 2007,

protagonizado por Elisha Cuthbert y Daniel Guilles. La innovación siempre ha sido

el fuerte de Joffé, y su espíritu independiente afloró de nuevo cuando se reunió con

RAMCO para el drama You and I, protagonizado por Mischa Barton y, en su primer

papel ante las cámaras, Shantel VanSanten.

IGNACIO GÓMEZSANCHA

(Productor) es el productor líder del proyecto y

primer ejecutivo (CEO) de Mount Santa Fe, un fondo privado de capital riesgo

creado para invertir en la producción cinematográfica, que es la compañía

productora. Es un abogado financiero muy conocido. Ha asesorado en multitud de

procesos de salida a Bolsa. Durante muchos años fue el Vicesecretario General de

la Bolsa española (“Bolsas y Mercados Españoles”) donde llevó a cabo el proceso

de salida a Bolsa de la propia Bolsa. Actualmente es consejero especial

independiente UNIDROIT, organismo internacional para la unificación del Derecho

privado. Gómez‐Sancha es miembro del Consejo Asesor de Expansión, líder

español de prensa económica, y del Grupo de Seguridad Jurídica de la UE, creado

en 2005 por la Comisión Europea.

Antes del año 2000, Gómez Sancha aglutinó una intensa experiencia como

Asociado Senior en Clifford Chance, el bufete de abogados más grande de Europa, y

acumuló una inmensa experiencia en ofertas públicas paneuropeas, ofertas

públicas de adquisición y financiación de proyectos, entre muchas otras cosas.

IGNACIO NÚÑEZ (Productor) es productor de la película y socio en Mount Santa

Fe. Al mismo tiempo es Presidente de Sánchez Pintado & Núñez Abogados, un

conocido despacho de abogados español.

Núñez es miembro del consejo de varias organizaciones, incluyendo Optenet, una

empresa de software de seguridad; Instituto para la ley Americana en Washington

DC; el Guipuzkoa Basket Club de la Liga ACB; y el Comité de Licencias de la UEFA,

en la Real Federación Española de Fútbol.

Desde 2005 hasta 2009, Núñez se basó en su amplia experiencia en negocios

internacionales, inversiones, deportes y entretenimiento para asesorar a los

operadores de telecomunicaciones, ISPs, entidades de radiodifusión, así como

compañías de producción cine y televisión. Trabajando dentro de la industria

cinematográfica española, Núñez ha representado a la Asociación de productores

nacionales y a la Federación de Propietarios de Cines.

Anteriormente, Núñez era abogado en Washington DC especializado en nuevas

tecnologías y en el sector de propiedad intelectual. También fue asesor de los

gobiernos de Panamá y Colombia en los procesos de privatización.

Realizó trabajos de consultoría para empresas de EE.UU. con interés en asuntos

legales en Argentina, Brasil y El Salvador y para instituciones de reglamentación

para el sector de las telecomunicaciones en Bolivia y Ecuador. Además, Núñez ha

representado a consorcios internacionales de satélite interesados en invertir en los

EE.UU.

GABRIEL BERISTAIN B.S.C., A.S.C. (Director de fotografía) nació en México y se

crió en una familia proveniente del teatro. Su padre, Luis Beristain, fue un popular

actor mexicano que apareció en películas como El ángel exterminador, de Luis

Buñuel. Su propio interés en la producción de películas nació cuando se vio

envuelto activamente en el movimiento de cine independiente.

En 1977, un joven Beristain se trasladó a Europa, donde trabajó como

documentalista y cámara cubriendo casos de sensibilidad política, social y

ecológica. Más tarde se asentó en Inglaterra, donde asistió a la prestigiosa Escuela

Nacional de Cine y Televisión. Su primera película importante como Director de

Fotografía fue The Good Father, de Miker Newell y protagonizada por Anthony

Hopkins. En 1987, Beristain fue honrado con el Oso de Plata en el Festival de Cine

de Berlín, por su trabajo en Caravaggio, de Derek Jarman. Fue su tercera película.

Como director de fotografía es ampliamente reconocido por sus escenas de acción,

y los créditos de Beristain aparecen en títulos como K2, Bound by Honor, Blade 2,

Blade trinity y SWAT. También trabajó en Su distinguida señoría, Eclipse Total, La

trama y The Ring 2. Más recientemente, Beristain ha trabajado en Cariño, estoy

hecho un perro, con Tim Allen, La sombra de la sospecha, protagonizada por

Michael Douglas y Keifer Sutherland; Lo que no se

ve, protagonizada por Justin Chatwin; y Dueños de la calle, con Keanu Reeves y

Forest Whittaker. Acaba de terminar ahora el rodaje de And soon the darkness,

protagonizada por Amber Heard y Karl Urban.

RICHARD NORD (Editor) estuvo nominado a un Premio de la Academia por su

trabajo en El Fugitivo. Otros trabajos suyos como productor son Fugitivos

encadenados, de Frank Mancuso y las películas Pasajero 57, Body Count, Un poeta

entre reclutas, Strictly Business, Getting Away with Murder y A Fine Romance

(protagonizado por Marcello Mastroiani y Julie Andrews). Nord recibió su primera

oportunidad como editor en Desventuras de un recluta inocente, dirigida por Mike

Nichols, de quien había sido editor asociado en Armas de Mujer.

Nord se formó con Woody Allen, trabajando en cinco de sus películas: Hannah y sus

hermanas, La rosa púrpura de El Cairo, Broadway Danny Rose y La comedia sexual

de una noche de verano.

Nord hizo un máster en estudios de cine en la Escuela Tisch de las Artes

de la Universidad de Nueva York. Actualmente reside en Los Ángeles.

EUGENIO ZANETTI (Diseñador de Producción) es un galardonado diseñador,

director de ópera y teatro, así como experimentado pintor y escritor de dos obras

de gran éxito. Su carrera, verdaderamente multifacética, ha abarcado más de

treinta años y tres continentes, por lo que Zanetti es reconocido

internacionalmente como un artista de cualidades extraordinarias y versátiles.

Estuvo nominado a los Oscar por su trabajo en Más allá de los sueños compartiendo

un premio del Gremio de Directores de Arte para la película, antes de ganar un

Oscar por Restauración (Mejor director de Arte).

Otras de las películas de Zanetti son Línea Mortal, El ultimo gran héroe, Escándalo

en el plató, Tall Tale, The power of darkness (ganador al Premio al mejor diseño en

el Festival de Cine de Moscú), Some Girls (ganador al Premio al mejor diseño en el

Festival de Cine de Toronto), Guerreros de la virtud, Medea,

The Passengers of the Garden, Zapata, La guarida, Sin vía de escape y El argentino.

Nominados al Oscar a Mejor Película Extranjera Camila y The Truce.

Las más de cuarenta obras de teatro y opera dirigidas por Zanetti en Europa y

Sudamérica incluyen A Masqued Ball y Nabucco, de Verdi. También Madame

Butterfly y Tosca, de Puccini. En su exitosa carrera como director de musicales,

recibió el Premio Thalia de Argentina (equivalente a los Tony) por la dirección de

They Are Playing Our Song, Chicago y Dracula, y por escribir el libro The White

Queen. Recibió el premio Estrella del Mar por The Cherry Orchard, Chapter Two,

Company y Peer Gynt.

YVONNE BLAKE (Diseño de vestuario) ganó un premio de la Academia

por el mejor vestuario en 1971 por su trabajo en Nicolás y Alexandra, película

que tuvo seis nominaciones, incluida Mejor Película. Estuvo co‐nominada de nuevo

tres años después por Los cuatro mosqueteros, de Richard Lester. Entre

sus muchos logros en el vestuario del cine cabe destacar Superman, de Richard

Donner, Jesucristo Superstar, de Norman Jewison (por la que fue nominada al

BAFTA) y Flesh+Blood de Paul Verhoeven. Ha ganado cuatro Premios Goya por

su trabajo en películas como Rowing with the wind, Carmen y El puente de San

Luis rey.

Otras películas en las que ha trabajado son Robin y Marion, de Richard Lester,

Looking for Richard, de Al Pacino, Más allá de los sueños, de Vincent Ward y El

misterio de Wells de Paul Mcguigan. Más recientemente, Blake fue nominada a un

Goya y un Premio Satélite por su trabajo en Los fantasmas de Goya, de Milos

Forman, protagonizada por Javier Bardem y Natalie Portman.

MICHELE BURKE (Diseñadora de maquillaje) ha ganado dos Oscar (por Drácula,

de Bram Stoker y En busca del fuego) y además ha estado nominada a

otros seis Oscar. Es una de las artistas de maquillaje más solicitadas y exitosas en el

mundo del cine. Burke ha destacado en los campos de maquillaje, caracterización,

efectos especiales y prensa, un logro poco común. También

ha sido un portavoz de Max Factor y MAC Cosmetics.

Resumir la carrera de Burke incluye a los directores y estrellas más famosos de los

últimos tiempos. Ha diseñado la composición de Sharon Stone, Helen Hunt, Kelly

Preston, Renée Zellweger, Beyoncé, Tilda Swinton, Helen Mirren, Robin Wright,

Kirsten Dunst, Penélope Cruz y muchos otros. Ella fue la diseñadora de maquillaje

en Austin Powers 3: El miembro de oro, creando el look más sexy al estilo de los 70.

Ha participado en otras películas como Minority Report, Vanilla Sky, La celda,

Austin Powers 2: La espía que me achuchó, Jerry Maguire, Mejor…imposible y La hija

del general.

Originaria de Kildare, Irlanda, Burke se trasladó a Canadá y comenzó su carrera de

maquilladora después de trabajar como modelo en una productora de espectáculos

de moda. Al darse cuenta de que su corazón estaba en el cine en

lugar de la moda, se ofreció como aprendiz de maquillaje en tres películas. La

siguiente parada de Burke fue Los Ángeles. Actualmente continúa viajando por

el mundo haciendo maquillaje.

Recientemente, Burke diseñó el memorable maquillaje para la pantalla para Tom

Cruise como el corpulento megaproductor Les Grossman en Tropic Thunder, ¡una

guerra muy perra!. Hace poco tiempo, ya terminado su trabajo

en la última película de Cruise, Noche y día, y actualmente prepara Misión Imposible

4.

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