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La arruga no es eterna

 

Ni bella ni para siempre, la arruga es un problema que ya tiene solución.  Tres de cada cuatro mujeres que se consideran afectadas por este problema han comprobado que existe el tratamiento contra estas huellas en la piel. Identificar las causas de su aparición es imprescindible para encontrar la solución antiarrugas.

 

Para las mujeres de edades comprendidas entre los 35 y 45 años el problema de las arrugas supone una de las principales preocupaciones relativas a su físico. Esta situación ha creado un reto a los principales laboratorios del mundo, que llevan años trabajando en la fórmula ideal para mitigar e incluso terminar con estas molestas huellas.

Una de las causas principales de la aparición de las arrugas es la excesiva gesticulación del rostro. Numerosos estudios señalan que son más de 15.000 movimientos los que animan el rostro cada día y los que van erosionando la piel.

La contracción repetida de determinados músculos de la cara da lugar a arrugas muy precisas.

  • Músculo frontal, que provoca las arrugas horizontales de la frente. Son las primeras en aparecer.

  • Músculos elevadores del labio superior producen las arrugas nasogenianas.

  • Músculo orbicular de cada ojo. Éste es el causante de las famosas “patas de gallo”.

  • Músculo orbicular de los labios, cuya contracción origina  las molestas arrugas del contorno de la boca.

  • Músculo piramidal, que produce las arrugas verticales y horizontales del entrecejo.

Aunque el paso de los años es una causa de la formación de las arrugas, las agresiones externas y la sobreexposición al sol también debilitan la dermis y facilitan la aparición de este problema facial. Estos factores hacen que la dermis se afine, el grosor de la piel se reduzca, las fibras de elastina se deterioren y que los tejidos pierdan sus propiedades viscoelásticas. La repetición de contracciones musculares tiene un claro efecto sobre los rasgos: se crispan, endurecen y deforma la dermis.

Algunos de los tratamientos cosméticos que existen en el mercado garantizan una importante reducción de las arrugas:

Résolution D-Contraxol, de Lancôme. Este complejo elaborado con sustancias de origen animal y vegetal actúa sobre la contractualidad de las células dérmicas. El agente antielastasa, molécula patentada por esta firma, limita la degradación del tejido elástico de la piel lo que frena la progresión de las arrugas causadas por el envejecimiento cutáneo. Tanto para pieles normales a mixtas como para pieles normales a secas, este producto dibuja sobre la piel la forma física de una red microscópica y difumina las irregularidades del microrrelieve cutáneo.

Rectifiance Intense Fluido es la propuesta de Chanel para acabar con las arrugas. Se trata de un fluido antiedad que consigue aumentar la densidad de la piel al tiempo que devuelve y multiplica su firmeza.

Estee Lauder presenta un suave tratamiento anti-arrugas sin retinol. Se trata de Perfectionist, cuyo primer objetivo son las finas líneas y sequedad. Posteriormente difumina las líneas más profundas y tras el primer mes de uso, se reducen visiblemente las arrugas.

El tratamiento  Riche Créeme de Yves Rocher aprovechan los beneficios de aceites naturales (soja, palma, sésamo, trigo, girasol, cártamo, etc) para nutrir, regenerar y alisar la piel. Su concentrado antiarrugas rostro contiene un 97% de aceites vegetales regenerantes para alisar y atenuar la profundidad de las arrugas. Su eficacia está reforzada con vitamina E 100% vegetal.